sábado, 8 de septiembre de 2012

Mi muerte retorica

Todo fue tan rapido y confuso. Derrepente senti como con toda su furia y sus salvajes fauces me atacaron,y como con todo su impetu licantropo me desgarro el alma y el corazon de tal manera que las heridas quedaran tan profundas que no tuviera manera de sanar en mucho tiempo y con facilidad.

Vi como cada cosa que habia conseguido perdia sentido y como se desplomaba a pedacitos. Tambien note entre mi dolor y gritos de desesperacion como muchos otros fingian compresión y al dar la espalda sonreian de satisfaccion de verme en tal situacion. El dolor era intenso. Sentia como cada pedacito de mi hervia hasta quemarse. Y como cada recuerdo agudizaba el padecimiento que solo yo podia sentir.

Con las ultimas fuerzas que me quedaban intente gritar lo mas fuerte posible,intente arrastrarme hasta donde mi torturador solo para que me mirara a los ojos y me dijera por que lo habia hecho y si todo era real. Pero la herida era mortal y mi homicida no tenia ni una pizca de remordimiento. Mi cama se convirtio nuevamente en mi frio ataud que durante los siguientes tres dias era el mejor mirador para ver como nuestros sueños se esfumaron mientras poco a poco se acababa el aire en aquel lugar.

Perdi la nocion del tiempo,del espacio,de la vida misma. Intente llegar a mi ultima hora de la manera mas digna posible en la que podria morir un ser que de por si ya habia estaba muerto,repase los recuerdos una y otra vez,los sueños y sus huellas hasta que finalmente lleno de heridas,sangrante y con los ojos inundados de lagrimas. Ahi, sobre la misma cama,nuevamente volvi a morir. Perdido y solo en la oscuridad